No menospreciemos ningún aspecto de un proyecto (Web o no)

Back-end  Vs  Front-end?

Comparto este post del blog MINID.NET donde su autor Diego de la Fuente se descarga contra otro bloguero con una interesantisima opinión sobre que es importante al montar un proyecto.

NO MENOSPRECIEMOS NINGÚN ASPECTO DE UN PROYECTO (WEB O NO)

Recién vengo de leer un artículo Nadie te va a montar un proyecto por un salario de Eduardo Manchón y no puedo estar más decepcionado con éste. No  menospreciemos a nadie es un artículo que quería dejar plasmado en minid.net desde hace tiempo, y creo que vale la pena ahora que Eduardo ha escrito sobre el tema.

El artículo de Eduardo empieza hablando del tema montar una startup. Sí, ni bien te adentras en el artículo, habla del ideal de startup como si solo se pudiera hacer todo con un programador y un “cabeza pensante” (entiéndase por ‘el que tiene la idea’) y el resto de cosas son o pueden ser las irrelevantes. Si bien la gente lee cualquier cosa menos esto (luego de leer varios comentarios), se copan con la historia de como mimar a un socio tecnológico para triunfar de verdad en un proyecto web. Yo ante tales afirmaciones decidí escribir esto como contracrítica de esta forma de pensar: el que los papeles importantes son solo exclusivos de dos géneros empresariales.

AFIRMACIÓN PENOSA 1: «UN PROYECTO WEB VIABLE SE ARRANCA ESCRIBIENDO LÍNEAS DE CÓDIGO POR UN SOCIO TÉCNOLÓGICO CON UNA PARTICIPACIÓN GRANDE DEL PROYECTO»

La consigna del artículo es que nadie podría hacer algo sin escribir líneas de código. O sea, deniega totalmente otros papeles importantes: el comercial, el de creatividad/diseño y el de logística. Que un proyecto web requiera montar una web no significa que no existan otros papeles importantes, cuales si llegaran a serlo, se mejoraría esa parte, pero al principio es totalmente secundario.

No.

Cualquier proyecto, sea uno web o uno no-web es importante que tenga más que dos pilares buenos, incluso, a partes iguales de la torta de participación de la startup. No es creíble que sólo haga falta el programador para lo más vital como socio y el resto sí se pueda freelancear o delegar a personas cuales no recibirían la misma paga. Existen casos como Threadless, que todo el negocio (multimillonario, por cierto) se haya montado por un programador y un cabeza pensante. Ha sido montado por un grupo de gente –diseñadores en su mayoría– que aportó el valor comercial, el de negocio, el de infraestructuras –back & front– hicieron posible semejante negocio. Dos personas quizás no habrían llegado a nada, o quizás sí. Pero lo curioso de este tipo de negocios compartidos es que, sin todos los pilares tienes más que perder que ganar.

AFIRMACIÓN PENOSA 2: «TENGO UNA IDEA, SOLO ME FALTA ALGUIEN QUE LA PROGRAME»

Tremenda afirmación de cabeza pensante que tiene mucho que perder. Se me crispa la piel de sólo leerla. Al terminar de leer esta parte del artículo, me quedó la sensación de que Eduardo retrata al cabeza pensante mediocre que solo busca a un programador para que le haga el trabajo por un determinado dinero y no como sociotecnológico. Si bien la idea de no menospreciar al programador (o socio tecnológico, whatever) es noble, creo que peca realmente del quid de la cuestión: el que el cabeza pensante no vea más allá de otros roles de importancia.

Yo realmente creo que uno si quiere hacer algo más o menos serio realmente tiene que analizar qué es lo que realmente quiere hacer. No solo imagine la idea y un rol para llevarla a cabo. Creo que hay que pensar en tener más roles de importancia que el de la programación, que es tan digno como el rol de una persona de negocios o un diseñador. Creo que nadie puede delegar determinados roles, como si fueran los aspectos menos importantes. Creo que un cabeza pensante que piense como el que Eduardo sugiere lleva la idea que sea al desastre.

Quiero un buen socio…

  1. tecnológico, que me lleve la parte de ingeniería y dirección de la misma, que le dote a la empresa de corazón y bombee sangre.
  2. creativo, que le de a mi idea un sistema de sentimientos, que no deje que mi idea sea una persona muerta, que no cree vínculos con personas que vayan a usar mis productos.
  3. comercial, quien se encargue de hacer valer el producto en capas comerciales, que sepa vender bien a niveles que el cabeza pensante no podría.
  4. marketing, quien se encargue de generar deseos a otras capas. Que genere recuerdos en las personas. Algo que el cabeza pensante no podría cubrir.
  5. logístico, quien se encargue de que la empresa se coordine perfectamente, tanto interna como externamente.

Y creo que la lista de socios se podría alargar, cuanto más analices tu producto y descubras las cosas que se deberían realizar por profesionales. No me imagino buenos proyectos con diseño descuidado, sin planes comerciales bien hechos y así me puedo tirar un rato imaginando. La idea de que sólo debería limitarme a escoger a un programador para que piense como va a ser el interfaz del sitio, o como debería estructurar la página web, o como se tengan que trazar las nuevas líneas de negocio me parece, poco menos que alarmante. Y más si se trata solo de dos.

Un buen cabeza pensante no solo sabe que solo haría nada, sino que, además de pensar en quién le llevará la parte tecnica, piensa en los otros aspectos de esenciales de un producto.

AFIRMACIÓN PENOSA 3: «UN PROYECTO WEB SE ARRANCA ESCRIBIENDO LÍNEAS DE CÓDIGO, NO CON IDEAS, NI ESTRATEGIA, NI CONTACTOS… »

Otra de las frases killer del artículo. Nada más lejos de la realidad. Si sólo fuera por las líneas de código, la cosa ahora sería muy diferente y nada más lejos estamos de esta realidad. Si sólo lo viable pasa por un rol, estoy seguro que la idea misma no estará acabada nunca. Es difícil materializar todo con solo un rol. Incluso, derivando determinados aspectos menospreciados en el artículo.

Podemos leer otras afirmaciones sobre este tema y encontrar cosas como:

«Hasta que se lanza la primera versión beta de un proyecto se requiere de un 90% de horas de programación y un 10% del resto»

Y yo creo que esto es sólo una visión muy corta del asunto. ¿90% código y 10% del resto? Será una impresión, pero me cuesta imaginar un proyecto que solo fuera «el motor» y no la idea, la presentación, la estructura de negocio, etc. Creo que todas las áreas pueden ser iguales o más disparejas en cuestiones de importancia. Depende el negocio, depende la idea, pero la magnitud, para nada debe despreciarse. Creo que Eduardo escenifica el miedo de algunos a compartir a partes iguales o a quedarse sin el sentimiento de poder y nada más allá de la realidad, esto imagino que pasa. Pero creo que el fallo del cabeza pensante, en este caso, es el del tener miedo al perder poder. Si bien, cada uno acepta, y aceptó comprometerse con alguien por algo, creo que el verdadero ideal está en dividir cada responsabilidad en partes de igual calibre. Que nada flaquee en nada. De lo contrario me imagino flaquezas de todo tipo, más que flaqueza, ahora me lo imagino como unafisura: algo que se va agrietando y luego comienza a chorrear, sin parar hasta que ya es demasiado tarde y pasa algo peor.

HIPOCRESÍA QUE TE DEJA PASMADO: «UN BUEN EQUIPO»

Esta parte del artículo creía que iba a sanear lo anteriormente dicho, pero no. Me esperé el tema se encausara en la idea que expongo como válida, pero no. El tema sigue radicando en la programación como como buen equipo, la cual suplanta y se hace cargo de otras cosas. Esperaba leer algo de como buscar y reforzarse en más roles pero me encuentro que esta parte habla de cuando un programador fundador tendría que hacer las tareas para las que, irónicamente, no está capacitado de verdad.

Primero, creo que este tema de armar una startup web viable no debería concebirse como un terreno exclusivo de los programadores en materia de fundación. Conozco emprendedores excelentes que nada tuvieron que ver con la programación, y conozco empresas que se han fundado y llevado al éxito sin contar con nadie desde los comienzos con este perfil. Así que pensar que siempre los fundadores son dos programadores o lo que él sugiere como «programador y cabeza pensante» tampoco lo es. Hablemos de lo ideal para armar un proyecto, no solo de la concepción del que primero tiró la piedra.

En esta etapa de mi vida, curiosamente, estoy empezando nuevos proyectos. Digamos que, me interesa bastante por el hecho de estar todavía trabajando en uno donde soy parte de una gran cantidad de socios y que está teniendo éxito. Pero la verdad, en las cosas nuevas que comienzo, las comienzo con varias personas. Mi idea es tan difusa, corta, limitada que aunque noble es, necesita más cabezas que la mía para tener esa sensación de éxito. Creo que lo que recomendaría a todo el mundo, primero, pasar por esta opción que pensar que con otro solo hará todo lo necesario. Mejor invitar a más gente, compartir la torta que da igual, porque a más responsables, mejor la casita se sostendrá.

En mi opinión, un buen equipo empieza antes de contratar a la gente. Un equipo es además la idea total, no la idea que solo 1 o 2 eligen hacer.

EXCEPCIONES DECEPCIONANTES: «LO UNICO QUE SE PUEDE SUBCONTRATAR DE UN PROYECTO VIABLE Y NO DEL TODO ES EL FRONT CSS, HTML, ETC. EL LOGO, ETC.»

Terrible. Si bien debo recordarles que yo soy un diseñador, y por lo tanto, es natural que imaginéis que querré defender la profesión por sobre todas las cosas escribiendo este artículo, quiero recordarles que intenté argumentar desde un principio por todos los roles en vez de centrarme solo en el diseño. Pero como el artículo tiene un apartado escueto sobre el diseño, me veo obligado a profundizar en este ámbito aquí, en estas líneas…

Empecemos:

«Lo único que se puede subcontratar de un proyecto viable y no del todo es el front CSS, html, etc. el logo, etc.»

No sé si esto es un buen consejo o visión de estrategia para un proyecto web viable. Yo creo que Eduardo no sabe bien sobre diseño. Porque el diseño front de un proyecto no es, ni de mucho lejos, la inclusión de un logotipo. Diseñar un logotipo, mejor dicho, diseñar la imagen de marca es otra de las tareas importantes, y no siempre deben derivarse a 3ros, nada implicados de lleno a una idea. Está claro que, se puede, pero a mi forma de ver, nadie diseñará mejor –en buena fe– las cosas de una gran idea si no la siente suya de verdad que otro remunerado por 300 euros para hacer la imagen de marca.

Está claro que no siempre podrás tener cada área estructurada como si fueran mini-empresas. Muchas veces recurrirás a agencias, para realizar determinadas tareas, como por ejemplo el rediseño de tu marca, pero eso puede estar tranquilamente llevado por un diseñador co-fundador, quien sepa transmitir y mantener a raya el buen gusto, las metas y la idea visual de cualquier compañía. Esto no tiene nada que ver con empezar un proyecto sin diseño, sino con derivar el diseño de entrada en el proceso de creación de una empresa con pocos recursos.

«Son cosas para las que inicialmente no hay trabajo todos los días, por tanto añadir a alguien asi al proyecto solo podría dársele un porcentaje muy pequeños.»

No sé qué tipo de proyectos Eduardo habla. Quizás, proyectos tipo craigslist que carecen de muchos de los aspectos de diseño que deberían tener (más allá de si funciona o no) pero, creo que aquí hay otra gran falacia y menospreciación de la responsabilidad de diseño. –No hay trabajo todos los días –dice Eduardo para explicarnos que los diseñadores pueden hacer todo en unos días, mientras que el resto tiene una responsabilidad tan clave, crítica que el resto de las cosas son insignificantes.

A este tipo de argumento, me lo imagino como locuaz. Sí, me imagino que gente así piensa que, todos los diseñadores nos levantamos y abrimos el Adobe Photoshop, y en 20 minutos de trabajo ya tenemos el logotipo exitoso, así que, una vez hecho en 20 minutos, le damos de palmaditas y los mandamos a cocer habas. Pero nada más lejos de la realidad, porque los verdaderos diseñadores no son manofacturadores de gráfica sino cabezas pensantes en su reino, y la lógica no es el parámetro de medición para completar un hito, sino una serie de análisis igual de complejos que los de un programador, un desarrollador de negocios, etc. Vamos, que ningún rol en la empresa tiene más o menos trabajo que otros, ni tampoco quiere decir que el logo –por tocar un tema– una vez hecho ya no quedaría más nada por hacer.

SIMPLES CONSEJOS PARA EMPRENDER COSAS DE VERDAD CHACHI

Usemos el coco un momento…

  1. Comparte tu idea, no la limites solo a tu escueta visión.
  2. Aprende de Daniel Oceans, que busca a todos los cracks para hacer «el trabajo perfecto».
  3. No derives ningún aspecto esencial de un proyecto, descubre los pilares esenciales, luego medita bien a qué le pondrás más fuerza de todas las cosas.
  4. No desprecies ningún rol dentro del grupo.
  5. Comienza a pensar que ahorrando responsabilidades te limitará en posibilidades de éxito (que no eliminarla del todo).
  6. Comienza a pensar que cargar de responsabilidades a otros miembros no preparados o dedicados hará que tu grupo se queme y termine en algo peor de lo que imaginabas.
  7. Un proyecto web no solo son líneas de código, no te engañes.

Más allá de esto, creo que no podría recomendarle a nadie otra cosa más que: ¡no pierdas el tiempo y emprende que es divertido!

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