Working Title :)

Sepan: Ando ganas de escribir un libro. No digo que lo estoy escribiendo porque seria un cara dura y como se que voy a tardar unos 30 años seria poner mucha presión sobre estos humildes hombros redactores.

El tema es así, el protagonista (con nombre a determinar) es un hombre cobarde aunque aventurero que tiene la fortuna o desdicha de estar en el lugar equivocado, justo cuando matan a alguien. Si, lo se, tampoco pretendo inventar la pólvora, pero la idea es sacar algo del (a veces «los») personaje que veo en el espejo.

Presento extractos de los dos primeros capítulos. Sin mas…

Capitulo 1

Entonces no era tan fácil. Llegar hasta acá de verdad fue un verdadero desafío pensó Juan, mientras revisaba el mapa mental que traía en la mochila/cabeza.

Juan era de esos que sabia un poco de todo, y todo de nada, por eso sus días no se desenvolvían de forma segura y previsible (como en realidad el desearía). Por eso, marcadas por la dualidad, las horas pasaban de ser interminables como la agonía de una quemadura a fugaces como ese primer día de escuela.

No debía estar lejos pensó. Preguntará a esa linda chica.

Saben, Juan seria definido por el común de la gente como agraciado, además de eso, su imagen resaltaba una cierta seguridad, de esa clase que se percibe en la gente que ha perdido todo lo que tiene para perder, ni mas ni menos. En ese marco/cuerpo se desenvolvía Juan, y se desenvolvía bien. La chica no dudo en responder.

-Hola, disculpa, busco la calle Santa Fe.

Desde ahí se ubicaría, iría a donde realmente desea ir.

- Si, hola, esta a dos cuadras para allá. Cruzas la avenida de los semáforos  la próxima es Santa Fe.

No necesitaba nada mas de ella, aun así la miro bien. Se entrometió con su vida, sus ojos. Como en un intercambio ello lo sintió también, y en un segundo todo comenzó, le preguntaría si lo puede acompañar para no perderse, ella se rendiría a sus planes, no tendrían nada mejor que hacer el fin de semana que verse, que caminar, que conversar, estaría ahí, dentro de sus ojos, de sus vidas por semanas, por hoteles, por camas y cenas familiares. Cuando la madures de la relación lo disponga, y la sociedad, ese entorno, presione para que sigan a una corriente (nunca mejor dicho) que se mete en iglesias, se casa y se divorcia, se junta y se separa. Ahí estarían, ante un futuro lleno, pero a la vez incompleto, porque sus vidas no se cruzaron en el momento justo, pero se cruzaron.

Aun así, no necesitaba nada mas de ella.

-Para allá? Gracias! Que tengas un lindo día.

Juan cuasi guiño un ojo, sintió vergüenza por eso. Ella se fue.

 

Juan vendía remedios en una farmacia, en ese entonces fue la solución provisoria del farmacéutico a la falta de personal confiable. Es que, los medicamentos no son tan seguros en manos sin receta, y ya había despedido dos chicas lindas, una del barrio, la otra de un poco mas lejos; por no seguir la política de no vender calmantes a cualquier desesperado. Por supuesto, solía vender; dejo su trabajo y todo lo que había de su vida en Rio Grande.

Sintió vacío el celular, y la noche no prometía mucho. La realidad seguía siendo una cachetada suave.

 

Capitulo II

En una ruta no paraba de llover. Dentro de esa lluvia estaba ella, y nadie podría salvarla, al menos, nadie excepto el motor del auto que seguía empujándola, animándola.

No se daba por vencida, los kilómetros pasaban y prometían el descanso definitivo. Estaba cerca, dentro de algunas horas deslumbraría las luces de la ciudad. En el asiento de atrás dormía Pablo, hace solo pocos cientos de metros se había cansado de mirar inútilmente por la ventana, era de noche y no había mucho para ver.

Rio Grande se veía pacifica, es que, no puede haber mucho movimiento en una ciudad tan pequeña, tan lejos, tan fría. Al llegar dormirían en su vieja habitación, improvisara con un colchón en el piso para Fred. Ya tenia todo listo. Su nueva vida empezaba esta noche, nada podía detenerla excepto por su puesto, la ruta, los kilómetros juguetones.

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